Si te dijeran que hicieras un zumo y exprimieras a Miguel Mendoza, Vicknoise & Undo y por último a Miss Kittin y los mezclaras todos juntos no se podría dudar antes de probar ese brebaje de que el sabor sería auténticamente electrónico, pues este elenco de Dj's y productores en sus actuales producciones marcan esta tendencia, cado uno con sus ingredientes mágicos personales, eso sí, pero alejándose del techno más industrial del que todos mamaron algún día antes de ser grandes estrellas del firmamento de la electrónica.
La noche del 10 de noviembre de un año tal como el presente 2006, el club Danzoo tomó el papel de exprimidor y reunió a estos artistas en una convección que tenía los tintes de ser puramente sonido electrónico y del bueno.
Pero nada más lejos de la realidad, al empezar el espectáculo, a eso de las 12, cenicienta debió salir corriendo y perder su zapato y quizás por exigencias del guión se convirtió en techno puro y del “duro” ya incluso, nada más empezar el warm up. Techno bastante alejado de lo electrónico; y fue esta la moda que se impuso a lo largo de la pasarela de la noche en palacio.
CRÓNICA
Contando con los de Miss Kittin y Miguel Mendoza, sólo faltaron los otros antebrazos tatuados más famosos, para que la cita firmará con un sello deep techno de lujo, pero algunos queríamos más electro que de lo que nos brindaron y a media noche el hechizo que nos habíamos fabricado antes de asistir a este evento se rompió parcialmente.
A eso de las dos Miguel Mendoza tomo el relevo de los platos a Ralph Montana.y presentó un set con ritmos bastante contundentes dentro del techno pare deleite de muchos de los que allí se presentaron, puesto que ese es su club, lo que se notó en el regocijo popular al aparecer en escena. Con timidez intentaba intercalar sin mucha continuidad algunos atisbos o intentos de electrónica. Pero estuvo escaso de fortuna o inspiración dentro de estas transiciones como si fuera pez fuera de su elemento natural y en una opinión bastante subjetiva y crítica, estuvo desacertado en muchos puntos de su sesión, brindándonos unas bases saturadas de agudos dentro de una monotonía que solo se veía alterada cuando aplicaba el Kill para poner melodías, eso si, que hacían enfervorecer a la multitud.
Aunque ya sea porque esperábamos otra cosa, Miguel Mendoza nos desencantó y nos pareció estar bastante flojillo para nuestro gusto. Eso no quita que la realidad de los miles de congregados en la sala fuera otra totalmente distinta, pues por lo que parecía verse, estaban muy animados con su set.
Más fieles a su estilo se mostraron Vicknoise y Undo en directo, que mantuvieron una sesión plagada de sus temas y de su forma de hacer electrónica, sesión que por otra parte nos encantó pues supieron domar los baffles y nos dieron un respiro con temas más melódicos y más alejados de los ritmos que se habían dictado antes de su aparición estelar. Con un buen comienzo, por no calificarlo de genial, quizás se fueron desinflando un poco en el transcurso de su live, pero supieron llevar bien a las masas hasta que se produjo el momento más superlativo y mágico de la noche.
Miss Kittin entraba en escena. Ese ser sobrenatural encandiló ya desde el principio y ya desde su propio mito cuando todo el mundo estaba expectante por sentir su presencia, buscando su figura que no aparecía (ya eran las 5 de la mañana) y la noche estaba tocando a su fin.
Y Miss Kittin apareció. Lo hizo acompañando a Vicknoise y Undo en un momento mayestático de esos que merecen ser congelados en la memoria como autentica diosa convertida en diva, mostrando su natural y carismática forma de desenvolverse en el escenario, y su sesión, aunque nos retornó al techno cuando tocaba su fin, este techno sí que fue más electrónico, más por así calificarlo, "Miss Kittin", por ponerle nombres y apellidos. Introduciendo samplers que desbordaban los sentidos o nos hacían retroceder a grandes temazos de todos los tiempos, con un estilo muy personal y elegante a los platos aunque se echaron en falta algunas de sus propias producciones que parecían puntear en algunos de los temas que compusieron su set; y esos ritmos berlineses que ella siempre ha hecho suyos. Pero como broche final, su actuación fue meritoria y no defraudó aunque al término de la noche volviera a perderse en una cierta monotonía en sus bases, pero cuando ya has alcanzado un lugar en el olimpo estas cosas poco importan ya.